jueves, 22 de noviembre de 2012

Historias de hoteles: Hotel Negresco



Cae la tarde en Niza. El sol comienza a esconderse, tiñendo el cielo de diversas tonalidades de naranja. Es en ese momento, en el que el astro rey se oculta tras el horizonte, cuando el Hotel Negresco comienza a refulgir en la oscuridad de la noche que se avecina, reclamando la atención que merece por parte de los viandantes que aprovechan las últimas horas de luz en El paseo de los Ingleses.

Su silueta evoca el encanto de la “Belle Epoque”, momento en el que fue construido por Édouard Niemans. Este hotel de ensueño, fue erigido gracias a la visión de Henri Negresco, primer dueño del mismo y en honor al cual lleva su nombre. La historia de este rumano nacido en 1868 no es más fantasiosa que el hotel que llegó a construir tras sus esfuerzos.

Hijo de un posadero, a la edad de 15 años deja su país natal para dirigirse a Francia, donde trabajaría en París y Mónaco antes de asentarse en la Costa Azul, más concretamente en Niza, donde se convirtió en director del Casino Municipal, codeándose con las altas esferas de las finanzas y los negocios del momento: los Rockefeller y los Vanderbilt.

Fue allí donde se fraguó una idea, una fantasía que en 1912 se haría realidad. Un hotel de lujo, digno recipiente de las personalidades que en su interior se reunirían. Y lo consiguió.
Hasta nuestros días ha perdurado la parte material de la visión que un día tuvo Henri. A través de un siglo ha sido hospital de campaña durante la Primera Guerra Mundial, y hotel la mayor parte del tiempo, pasando por una etapa de ruina. Su resurgir fue de la mano de Jeanne Augier, en 1957, quien lo convirtió en el magnífico hotel y galería de arte que es hoy, siendo nombrado en 2003 Monumento Histórico.

Y como cada amanecer, el Hotel Negresco apagará sus luces, dejando de resplandecer bajo el manto nocturno, pero brillando con luz propia mientras la incipiente luz del día arranca destellos de sus muros, recordándonos que permanece allí, estático y estable, como la joya insigne de Niza.

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