miércoles, 8 de agosto de 2012

Yo no lo escogí

Nunca quise que esto sucediera. No lo tenía planeado, y aunque así hubiera sido tan solo sería la constatación del hecho de que además de gilipollas soy masoquista. ¿Como iba a prever que me iba a enamorar de ti? Un rebelde sin causa con una niña bien... Nadie me cree cuando digo que te quiero como no he querido a otra persona, y sin embargo, se que es cierto. Lo se, y nadie conseguirá quitármelo de la cabeza.

No eres perfecto, no eres lo que mis padres quieren para mi, completamente cerrado al resto para no mostrar tu debilidad, para no plantearte el hecho de que quizá en algún momento necesites ayuda, para no admitir que tu también necesitas compañía, cariño, comprensión, confianza, respeto... Amor.

Recuerdo como nos conocimos. En un foro de rol. Si, un comienzo extraño. Tus ideas me sedujeron por completo, aquella distancia misteriosa a la que siempre te mantenías de mi, con aquel secretismo que rodeaba tu vida, con esa imagen de chico malo. Recuerdo también el momento en el que me di cuenta de que te quería. Era de noche, y te pedí que me dijeras una canción que te recordara a mi. Te hiciste el remolón, pero terminaste contestando con un enlace.


Y fue con esto, con su letra, cuando me di cuenta que opinaba lo mismo. How I wish, How I wish you were here... Y no donde solo puedo verte sonreír a través del ordenador, y oír tu voz de whisky y cigarrillos en mi teléfono móvil. Me gustaría muchas veces ser independiente, aunque fuera tan solo para poder verte en persona, abrazarte y no solo imaginar ese encuentro cada vez que mis ojos se cierran. Pero no es posible. Tú no me quieres y yo decidí tragarme mis sentimientos para poder mantener una amistad genial, pero que es igual que si le das medio vaso de agua a un hombre que lleva vagando días por el desierto. Le calma algo la sed, pero necesita, quiere, implora, ruega más.

Supongo que no hay justificación alguna con decir que yo no lo escogí, a pesar de ser cierto. Podría haber tratado de evitarlo, darme cuenta que la vida no es como una pelicula, aqui existen los corazones rotos sin remedio, como platos de cerámica que al suelo se caen por un descuido. Yo no escogí quererte... Y tú no me escogiste a mi.

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